Supeditados a la redonda
17 Julio, 2008
Una de las grandes diferencias entre tú, el que me lees, y yo, es que a mí no se me caen los anillos a la hora de expresarme sin tapujos. Esa es una de las ventajas de odiar a todo el mundo. No le rindo cuentas a nadie, me es indiferente lo que la gente piense de mí, y por tanto actúo y pienso como me sale de los mismísimos.
Ahora párate a pensar si tú puedes decir lo mismo. Dime si la mayoría de tus acciones no van condicionadas a lo que pueda pensar de tí la chica que te gusta, tu profesor, tu jefe, tus padres o tus amigos. ¿Ves para lo que sirven? Para alejarte de tu verdadero ‘yo’ condicionando tu forma de ser. La gente que te rodea nunca te permitirá ser totalmente transparente.
Entry Filed under: Intermedios. .
3 Comments Add your own
Leave a Comment
Some HTML allowed:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>
Trackback this post | Subscribe to the comments via RSS Feed
1.
Toni | 18 Julio, 2008 at 11:42 am
Por decir lo que pienso sin pensar lo que digo más de un beso me dieron (y más de un bofetón).
Joaquín Sabina
2.
lt aox | 21 Julio, 2008 at 6:14 am
jeje muy bueno pero exajeras uuuuuu.
3.
Walex | 13 Agosto, 2008 at 11:07 am
Bueno campeon, para cuando un nuevo post?
Llevas casi todo el verano sin escribir nada.
Un saludo